Por amor al juego
Si eres un fanático del fútbol y estás esperando por la Copa Mundial de la FIFA el próximo mes, puedes imaginarte la creciente sensación de anticipación en Sudáfrica, el país anfitrión, donde los estadios se están terminando y los servicios ferroviarios aumentan, donde por meses las estaciones de televisión y radio han estado publicando temas comerciales sobre fútbol... y donde Juventud Con Una Misión se está preparando para el mes más activo del milenio hasta este momento.
Kubio (pronunciado Ko-boy) es un joven africano JUCUMero que se unirá a otros de alrededor del mundo para una cruzada llamada "Kick-Off". Estos equipos de JUCUM de todos los rincones del planeta, pronto estarán en camino hacia la cumbre de África con el objetivo de alcanzar a los fans internacionales del fútbol que se reunirán con miles de personas para apoyar a sus equipos. El objetivo es que los equipos deportivos, iglesias, grupos de jóvenes y otras organizaciones se unan para llevar esperanza a los pueblos de África a través de diversos esfuerzos ministeriales. La visión a largo plazo es ver asociaciones formadas con las iglesias de todo el país a través del deporte.
Para Kubio, esta es la oportunidad de su vida. Cuando era niño, nunca imaginó que su amor por el fútbol lo llevaría al otro lado de su continente. Al igual que muchos de sus compañeros, la pelota hecha en casa que tenía, era su único juguete; patearla era como escapar de la dura realidad de la vida, como si se tratara de ganar un juego.
Kubio huyó a Nigeria por la guerra en su natal Liberia. Junto con sus amigos, él jugaba al fútbol en cada oportunidad que tenía. Cuando una cruzada de la Escuela de Discipulado y Entrenamiento (EDE) de JUCUM llegó al campamento para presentar el mensaje de Jesús, él y sus amigos detuvieron el juego lo suficiente como para escucharlos. Kubio decidió entonces que su verdadera lealtad era a Jesucristo - y su vida cambió para siempre.
Junto con cuatro amigos, Kubio asistió a una EDE que JUCUM llevó a cabo en el campamento de refugiados durante la cual viajaron a Port Harcourt donde conocieron al miembro del personal y líder de la EDE, Jackson Ndecheck. A medida que Jackson conocía al grupo, pensaba: "Estos jóvenes tienen un sueño, y ese sueño es el fútbol". Jackson fue inspirado a realizar una EDE enfocada en fútbol, especialmente para chicos como Kubio. Animado por el director nacional de JUCUM Nigeria, Paul Dangtoumda, Jackson dirigió la primera EDE con orientación en fútbol.
La mayoría de los estudiantes provenían de familias pobres o eran niños de la calle con pocas esperanzas para el futuro. Mientras Jackson los discipulaba, a menudo les decía: "Dios quiere usar tu talento para llevar el Evangelio a otros futbolistas. Dios quiere que ustedes sean embajadores del fútbol a las naciones".
Seguido de la fase teórica de la escuela, Jackson dirigió a los estudiantes en una cruzada hacia Accra, Ghana, para ministrar en la Copa de Naciones de África. Trabajaron con las iglesias locales llevando a cabo torneos para equipos locales. Pero no solo se limitaron a jugar al fútbol... también predicaron, hicieron obras de teatro, bailes y música. Exhortaron a los jóvenes a usar sus talentos para la gloria de Dios. A través del ministerio del deporte, otra congregación fue plantada en un pueblo en las afueras de Accra.
Kubio y Jackson tienen esperanzas similares para su tiempo en Sudáfrica. A diferencia de otros fans del fútbol, ellos no ven el deporte como un fin en sí mismo, sino como una maravillosa manera de conectarse con la gente. Mientras los fans disfrutan del juego que ellos aman, JUCUMeros como Kubio y Jackson tienen una oportunidad para presentarles a Jesús, el único que tiene su propia liga.
Para obtener más información, por favor visite: www.ywamkickoff2010.org




