El regalo de la Alfabetización
Hoy, por primera vez, una generación de mozambiqueños que viven en Zambezi tienen la oportunidad de aprender a leer y escribir. En ésta área donde la pobreza y el analfabetismo abunda, la educación ofrece la posibilidad de una transformación radical. Este emocionante proyecto de JUCUM comenzó con una mujer de Mozambique que no tenía educación formal, solo cinco años de escuela primaria. Martin Luther King dijo una vez: “Uno no necesita un grado para servir”. Marta Alige ha probado que esto es verdad.
Marta fue una pionera. Ella fue una de las primeras generaciones de chicas que crecieron educadas en tiempos de paz, y una de las primeras generaciones de misioneros de Mozambique. Como una joven adulta, fue entrenada por JUCUM Marromeu, y pasó el resto de su corta vida trabajando como misionera en la aislada Zambezi en el delta.
Por diez años, JUCUM Marromeu ha trabajado en esta región del delta. La educación ha sido siempre una necesidad muy grande para los mozambiqueños que viven lejos de las escuelas más cercanas. Hace varios años, después de completar su EDE en Marromeu, Marta comenzó la primera escuela de primaria en el delta. Su esposo Pedrito vivía con ella y manejaba un puesto de primeros auxilios. Lentamente, con la ayuda de un JUCUMero llamado Tiago y un profesor del gobierno, Marta desarrolló la escuela. Un progreso firme se ha logrado al enseñar a leer y escribir.
Trágicamente, a finales del 2010, Marta Alige murió luego de complicaciones con una cesárea. Aun hoy, dos décadas después de que la guerra civil en Mozambique terminara, una de cada treinta mujeres muere al dar a luz. Afortunadamente, la historia de Marta no termina allí. El trabajo que ella comenzó se ha continuado a través de la vida de tres jóvenes de JUCUM y un creciente número de voluntarios.
Los líderes locales de JUCUM, Stephen y Caitllin Mbewe, y sus tres hijas, Nyasha, Kudzai y Tatenda, querían hacer algo especial para recordar a Marta. Tradujeron una historia tradicional africana al Sena, haciendo ellas mismas los dibujos. “¿Por qué el águila roba los pollitos de las gallinas?” Este trabajo ha sido publicado y dedicado a la memoria de Marta.
El libro fue recientemente otorgado a niños que Marta había enseñado, quienes viven en el delta. Nyasha, de quince años, comenta: “Todos la amaban, incluso aquellos que no podían leer podían seguir la historia al mirar los dibujos y podían reconocer palabras en la historia de las páginas del vocabulario. ¡Era tan estimulante! Todos estaban tan desanimados cuando la historia se acabó – me hizo desear tener más libros. Quiero que ellos vivan la lectura”.
El día después de dar los libros, Caitlin visitó otra población en el delta para chequear el progreso del esquema de lectura que ella había presentado a comienzos del 2010. Encontró que muchos de los que atendían al programa podían ya leer todas las palabras de la tarjeta que ella les había dado. Ahora su gran necesidad son libros.
Por muchos años, cada equipo de cruzada al delta requería de viajes largos en canoas, pero hoy los equipos están ayudando con el programa de literatura. Vuelan en helicópteros a poblaciones remotas del delta, estos helicópteros son generosamente provistos por el ministerio “Mercy Air.” Con el lema “Alas de amor para gente necesitada”, este ministerio en África ha acelerado la velocidad con la cual JUCUM puede viajar, reduciendo un viaje en canoa de tres días, a solo treinta minutos.
Recientemente, algunas nuevas asociaciones comenzaron cuando Caitlin estaba en Sudáfrica en un viaje de emergencia. Ella se reunió con Anne Herbert, el coordinador de cruzadas de Mercy Air, quien tiene 27 años de experiencia en enseñar educación primaria. Más gente escucho sobre el programa de literatura de Sena y comenzó a donar su tiempo y habilidades. Un equipo de Sudáfrica está ahora creando un programa que consiste en una caja con material de alfabetización que puede ser usado fácilmente y llevado a áreas remotas.
Hoy, muchas más historias africanas están siendo traducidas al Sena, como lectura para los aprendientes. Artistas de iglesias apoyadoras alrededor del mundo están ayudando con dibujos culturalmente apropiados. La impresión se está haciendo en Sudáfrica. Los planes están en pie para publicar historias bíblicas cortas y libros que ayuden a construir una cosmovisión bíblica.
Hace diez años no había escuelas en Zambezi, y casi un total analfabetismo. Una mujer joven de Mozambique comenzó una escuela debajo de un árbol. Hoy niños de JUCUM están continuando su trabajo en asociación con personas alrededor del mundo para ofrecer esperanza y un cambio real al delta. Marta sirvió a los niños del delta con amor y devoción; su corta vida llevará mucho fruto.